VALLE DE RICOTE

Chumilla-Carbajosa descubrió este frágil y poco conocido territorio durante el rodaje de El Infierno Prometido en 1992. El Valle de Ricote está ubicado en el corazón de la Región de Murcia, en España: 7 pequeños municipios vertebrados por el río Segura del que salieron los últimos moriscos expulsados de España en 1416. Desde entonces, su obsesión por preservar este valle de palmeras datileras y huertas antiquísimas, le ha llevado a liderar diversas iniciativas para la defensa y preservación de la cultura popular y el patrimonio etnográfico de la zona. En 2006 impulsa la creación de la Fundación Valle de Ricote que preside hasta 2014, desarrollando proyectos y logrando acuerdos con distintas administraciones como la firma, culminada el 21 de Mayo de 2009, de un protocolo de colaboración con los Ayuntamientos de Archena, Villanueva, Ulea, Ojós, Ricote, Blanca, Abarán, Cieza y la la Fundación Territorio y Sostenibilidad de la Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio de la Región de Murcia, en el que las partes firmantes se comprometen a preservar el paisaje cultural del Valle de Ricote, así como proponer su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). En concreto, el protocolo propone que el Valle de Ricote sea declarado BIC, como paso previo a una posible candidatura al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Asimismo, declara el entorno como “Paisaje Protegido”, se compromete a promover los instrumentos para preservar el paisaje junto a los nuevos desarrollos, así como a rehabilitar las infraestructuras y viviendas con materiales respetuosos con el medio ambiente. La firma del acuerdo supuso la adhesión a la Red Europea de Autoridades Locales y Regionales para la Implementación del Convenio Europeo del Paisaje en este Protocolo de Colaboración, de tal forma que en adelante sería posible la participación europea en acciones de divulgación, información conservación y revitalización del Valle de Ricote desarrolladas por el Ejecutivo regional a través de la Fundación Territorio y Sostenibilidad, y por la Fundación Valle de Ricote. En la firma del acuerdo participó Riccardo Priore, director ejecutivo de la Red Europea de Autoridades Locales y Regionales para la Implementación del Convenio Europeo del Paisaje (Recep-Enelc). Esta adhesión pretende que la red europea de entes locales y regionales en materia de paisaje “aporte sus experiencias en otros proyectos que desarrolla en Europa, y donde el paisaje “es una acción transversal que se aplica a muchas políticas, no sólo las urbanísticas y de ordenación del territorio. Así pues, esta institución prestará su asesoramiento en la ejecución de los proyectos piloto y en los proyectos que se incorporen al plan de zona del Valle de Ricote, El Convenio Europeo del Paisaje, firmado por más de treinta países, entró en vigor el 1 de marzo de 2004 y España ratificó y se adhirió al citado Convenio el 26 de noviembre de 2007 (BOE de 5/02/2008), entrando en vigor en nuestro país el uno de marzo de 2008. El propósito general del mismo fue animar a las autoridades públicas a adoptar políticas y medidas a escala local, regional, nacional e internacional para proteger, planificar y gestionar los paisajes europeos con vistas a conservar y mejorar su calidad. Además, en él se reconocen todas las formas de los paisajes europeos (naturales, rurales, urbanos, periurbanos), tanto los emblemáticos como los ordinarios, y afecta a los componentes naturales, culturales y humanizados y a sus interconexiones. De este modo, el Convenio se compromete a tomar medidas generales de reconocimiento de los paisajes, de definición y caracterización, de aplicación de políticas para su protección y gestión, de participación pública y de integración de los paisajes en las políticas de ordenación del territorio, así como en las políticas económicas, sociales, culturales y ambientales. La adhesión de la red europea al protocolo para la conservación y revitalización del Valle de Ricote es de esencial importancia puesto que le otorga un ámbito europeo de actuación.

En 2008 Chumilla rueda, en colaboración con Elías Querejeta, el largometraje El agua de la Vida, película que plasma la belleza paisajística del Valle de Ricote y pone de relieve la importancia del patrimonio histórico, etnográfico y cultural de este espacio único del río Segura. En 2014 es nombrado director del Instituto Rueda de Etnografía Audiovisual, entidad sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es el estudio y fomento del patrimonio etnográfico en el ámbito del Mediterráneo a través de los medios audiovisuales, en colaboración con otras entidades e instituciones nacionales e internacionales.